terapia perinatal

Fertilidad sin culpa

Acompañamiento psicológico para transitar la búsqueda de embarazo sin vivirla en soledad.

La búsqueda de un hijo puede estar llena de ilusión, pero también de miedo, cansancio, incertidumbre, presión económica, desgaste físico, tensión de pareja y silencios difíciles de explicar.

Cuando el embarazo no llega, cuando aparece un diagnóstico, cuando inician tratamientos de fertilidad o cuando cada espera se convierte en una montaña rusa emocional, muchas mujeres y parejas sienten que nadie comprende del todo lo que están viviendo.

Este programa ofrece un espacio clínico y grupal para hablar de lo que muchas veces se calla: la culpa, la envidia, la tristeza, el miedo, la rabia, el cansancio, el duelo por los intentos fallidos y la dificultad de sostener la esperanza sin romperse.

Dirigido a:

Mujeres en búsqueda de embarazo.
Mujeres y parejas en tratamientos de fertilidad.
Personas que atraviesan infertilidad o diagnósticos reproductivos complejos.
Mujeres que han vivido pérdidas o duelos asociados a la búsqueda.
Parejas que necesitan cuidar su vínculo durante el proceso.

Ejes del programa

1. Nombrar la incertidumbre
Espacio para comprender el impacto emocional de la espera, los tratamientos y los resultados inciertos.

2. Trabajar culpa y autoexigencia
Revisión de discursos internos como “mi cuerpo falla”, “debería poder”, “no estoy haciendo suficiente”.

3. Sostener el duelo
Elaboración de pérdidas visibles e invisibles: intentos fallidos, expectativas, fechas, proyectos e ilusiones.

4. Cuidar la relación de pareja
Comunicación, diferencias en el modo de vivir el proceso, sexualidad, desgaste y acuerdos emocionales.

5. Construir red y pertenencia
Grupo de mujeres que atraviesan experiencias similares, con acompañamiento profesional especializado.

Ejes del programa

Este programa ofrece acompañamiento psicológico y emocional. No reemplaza el seguimiento médico, ginecológico o reproductivo.

Solicita información sobre el programa Fertilidad sin culpa.
No tienes que atravesar la búsqueda, la espera o el duelo sin un espacio donde puedas hablar con libertad.